El azul es el color dominante del billete, evocando claridad institucional, confianza y el espíritu progresista de la naciente república costarricense. Esta elección cromática refuerza la figura de Juan Mora Fernández y su legado como promotor de la educación y del Estado moderno en Costa Rica.
El retrato grabado de Juan Mora Fernández (1784–1854), primer Jefe de Estado de Costa Rica, se presenta a la derecha, acompañado de una descripción que lo identifica como “impulsor de la educación pública y la institucionalidad civil”. Su semblante sereno y firme encarna el pensamiento ilustrado costarricense de principios del siglo XIX.
El fondo inmediato muestra una esfera de piedra de origen precolombino, parte del patrimonio arqueológico costarricense, vinculada a la cultura del Diquís. Este símbolo ancestral conecta el presente republicano con las raíces indígenas del territorio, creando una narrativa que une pasado y modernidad.
La sección izquierda del billete despliega una escena naturalista grabada que representa la biodiversidad del territorio costarricense: una rana de ojos rojos, una guacamaya roja en vuelo, vegetación tropical y un volcán al fondo. Este conjunto resalta a Costa Rica como un símbolo de sostenibilidad ecológica, hogar de más del 5% de la biodiversidad mundial.
El billete incorpora medidas de seguridad modernas, integrando estética visual con funcionalidad técnica, y mantiene la fecha de autorización oficial del Banco Central: 1 de octubre de 2025.